Breve Historia:

 

En 1840 Suecia fue el primer país del mundo que instituyó un día dedicado al árbol. Era la muestra de la toma de conciencia ante la importancia que tienen los recursos forestales, además de un compromiso por el cuidado de los árboles.

 

El Día Mundial del Árbol, también llamado Día Forestal Mundial, fue inicialmente una recomendación del Congreso Forestal Mundial que se celebró en Roma en 1969. Esta recomendación fue aceptada en 1971 por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y se determinó que el día 21 de marzo de cada año se conmemorara. Se hizo así, pensando en que el 21 de marzo es cuando los países del mundos se encuentran, en promedio, más alejados del invierno, época donde es más difícil plantar.

 

Muchos países tienen sus propio Día del Árbol, pero el de la FAO es internacional.

 

Los árboles regulan la temperatura, purifican el aire, contribuyen a regular las lluvias, protegen el suelo y albergan ecosistemas, sin olvidar su peso económico. Por ello, esta fiesta es el reconocimiento a los múltiples servicios que presta el árbol a la vida y a la actividad humana, además del puesto simbólico que ocupa en numerosas culturas tradicionales.

 

Fuente:   ECOticias.com y VeoVerde.com.